¿Afecta la nutrición de la cerda a la composición y calidad del calostro?

Se ha demostrado la inclusión de ciertos ácidos grasos en la dieta de las cerdas durante el periodo perinatal, ha demostrado tener efectos beneficiosos en el desarrollo y salud de los lechones lactantes al aumentar la producción de grasa láctea y la secreción de inmunoglobulinas en el calostro (Sampels et al, 2010).

Asímismo, los requerimientos de proteína y aminoácidos  por parte de la cerda aumentan notablemente hacia el final de la gestación. La suplementación de la dieta con ciertos proteínas  resulta en un incremento del contenido proteico en calostro que se traduce en un aumento del peso medio de los lechones (Zhang et al, 2011).

Las dietas ricas en fibra en la última etapa de la gestación también pueden ser beneficiosas para la producción de calostro (Theil et al. 2014), al igual que un aporte óptimo de vitaminas mejorará la inmunidad de los lechones y aumentará su resistencia frente enfermedades infecciosas (Wang et al, 2017).

También se ha demostrado que el suplemento de probióticos, promueve el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas resultando una mejor utilización de los nutrientes de los alimentos y una menor diseminación del patógeno a los lechones.