¿Cómo puedo suplementar la dieta de mi cerda para aumentar la productividad de los lechones?

  • Ácidos grasos

Se ha descrito que la suplementación con aceite de pescado y aceite de soja (en un 3.9% de la dieta) durante los últimos 90 días de embarazo hasta el destete resulta en un incremento significativo de contenido graso e inmunoglobulinas IgG e IgM en el calostro, resultando en un aumento en el tamaño de la camada, tasa de supervivencia y peso de los lechones al destete.

  • Proteínas y aminoácidos

Se estima que las cerdas primerizas gestantes necesitan de 10 a 13 g/día de lisina digestible ileal estandarizada (DIS) durante la gestación temprana y hasta 17- 18 g / día en la gestación tardía (Zhang et al, 2011).

Asimismo, el aporte de treonina óptimo durante la gestación temprana se estima entre 4 y 7 g/día y entre 11 y 15 g/día en la gestación tardía.

La isoleucina también se considera un aminoácido limitante en las dietas típicas basadas en harina de maíz y soja. El requerimiento de isoleucina para cerdas multíparas aumenta a más del doble desde la gestación temprana hasta la tardía (de 3.6 a 9.7 g/día, respectivamente) y es necesario para el desarrollo del tejido mamario y el crecimiento fetal en la última etapa de la gestación (Franco et al, 2013).

  • Fibra

Los lechones de cerdas alimentadas con dietas altas en fibra (hasta un 40%) basadas en residuos de pectina o pulpa de remolacha azucarera presentan un mayor consumo de calostro, un mayor peso durante el período de ingesta de calostro (Theil et al, 2014), y una menor tasa de mortalidad (Louis et, 2013).

  • Vitaminas

Por ejemplo, la vitamina E (o α-tocoferol) es un nutriente de importancia crítica para todas los cerdas criadas en confinamiento. La vitamina E no es sintetizada por el organismo, por lo tanto, todas las cerdas requieren de fuentes dietéticas de vitamina E para satisfacer sus necesidades metabólicas. El cerdo neonato es deficiente en vitamina E debido a la baja transferencia placentaria, y por tanto, totalmente dependiente del calostro y la leche para su obtención (Lauridsen et al, 2002).

Cerdas alimentadas con una dieta basal suplementada con vitamina E adicional, con un contenido total de 250 UI / kg, presentan  un aumento de las concentraciones de inmunoglobulina G (IgG) e inmunoglobulina A (IgA) en calostro y tienen lechones con una mayor ganancia diaria promedio de peso (ADG) y una mejor inmunidad humoral, en comparación con cerdas alimentadas con una dieta basal (Wang et al, 2017).

  • Probióticos

Se ha demostrado que las cerdas alimentadas con derivados de levadura (YD) producen un 23% más de calostro, y con un mayor porcentaje de grasa que las cerdas sin suplemento de YD. Además el consumo de calostro de los lechones de estas cerdas es un 13% mayor que los lechones de cerdas sin suplementación dietética. La suplementación dietética con YD también resulta en una mejora en la productividad de las cerdas, mediante el aumento significativo en el peso promedio de los lechones  y el posterior peso al destete  (Shah et al, 2017)