Qué esperar de una dosis seminal

La búsqueda de una continua mejora genética en el sector porcino ha impulsado a las explotaciones a prescindir de tener sus propios machos e invertir en la compra de dosis seminales a centros de inseminación (CIA) especializados en su elaboración .

Al pedir semen a uno de estos centros se debe especificar qué tipo de dosis se quiere recibir dependiendo del tipo de inseminación que se practique en la explotación. En caso de llevar a cabo inseminación post-cervical lo ideal es pedir dosis con un volumen de 60 mL y entre 1500 y 1700 millones de espermatozoides. Sin embargo, si la inseminación es convencional se deben pedir dosis de entre 80 y 100 mL con entre 2500 y 3500 millones de espermatozoides. Si en la granja se trabaja en pureza (núcleos genéticos) es muy importante asegurarse de tener las dosis necesarias del mismo verraco para hacer todas las inseminaciones que requiera la cerda.

60 mL y 1500-1700 millones de espermatozoides/dosis

80-100 mL y 2500-3500 millones de espermatozoides/dosis

 

Las dosis deben ser transportadas a 16 grados ya que esta será la temperatura a la que se conservarán hasta el momento de la inseminación. Esto favorece la reducción de la actividad metabólica y el control del crecimiento bacteriano con lo que la dosis mantendrá su capacidad fecundante durante el mayor tiempo posible.

El control de la temperatura es importantísimo en la conservación del semen porcino debido a la sensibilidad de los espermatozoides a las fluctuaciones de esta. Por ello, en la explotación debe haber una nevera de conservación específica a 16 grados, ya que valores inferiores a 14 pueden causar daños en la membrana. Es fundamental que ésta tenga una pantalla que muestre la temperatura a la que se encuentra de forma continua y, además, desde Kubus recomendamos introducir un termómetro de máxima y mínima o un data-logger para tener un histórico de las oscilaciones de la temperatura.

Recomendamos conservar las dosis de semen a 16ºC

Cuando las dosis llegan a la explotación deben guardarse de forma inmediata en la cámara de conservación para evitar variaciones de temperatura y para que las dosis no estén expuestas a la luz directa. Se deben colocar en posición horizontal para favorecer la circulación del aire y para que el semen tenga una mayor superficie de contacto con el medio de conservación o diluyente. además, se debe tener en cuenta que las dosis no estén en contacto directo con el fondo de la cámara.

Es fundamental no inseminar con dosis que hayan sobrepasado el tiempo de conservación marcado por el CIA. Sin embargo, aunque las dosis almacenadas no hayan llegado a su fecha de caducidad, recomendamos llevar un control en granja por microscopio previo a la inseminación para comprobar si siguen siendo viables. Por ello, la explotación debe estar dotada con un microscopio óptico con pletina calentable interna o externa y el material de laboratorio necesario para hacer la evaluación seminal (en otro post indicamos el material necesario).